
La mayor parte de la arquitectura otomana y posterior de Podgorica fue destruida por los bombardeos nazis y aliados durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, en
Stara Varoš (la ciudad antigua), la vieja
torre reloj otomana sigue en pie, y encontrará otros rastros de la arquitectura otomana. El
Museo de la Ciudad detalla la intensa historia de Montenegro en una recorrida por cuatro habitaciones: la histórica, la arqueológica, la etnográfica y la histórico-cultural. Los artefactos exhibidos se remontan hasta los períodos romano e iliriano. Otra atracción para tener en cuenta es el
Castillo del Rey Nicolas con el parque que lo rodea, que fue convertido en galería de arte y exhibe más de 1500 obras para disfrutar.
La estación de trenes de Podgorica está ubicada cerca del centro de la ciudad, se puede recorrer la ciudad a pie desde allí.